La ciudad de Cox’s Bazar en la zona sudeste de Bangladesh lucha para proveer energía estable a sus residentes y a los más de 900.000 refugiados rohingyas alojados en campamentos informales y  asentamientos espontáneos.

A fin de mejorar las condiciones de vida de la población afectada y su desempeño ambiental, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ha estado buscando fuentes alternativas de energía para abordar la necesidad de contar con electricidad en los campamentos.

Los equipos de la OIM en Cox’s Bazar están implementando un enfoque sustentable para la generación de energía como parte de la Política Ambiental de la Organización la cual busca alinear las actividades de la OIM con los patrones ambientales mundiales y mejorar la sostenibilidad medioambiental, la eficiencia en el uso de los recursos y un buen manejo de calidad de los mismos.

Los equipos en terreno están aprovechando la energía solar para brindarle energía a sus instalaciones tanto dentro como fuera de los campamentos de refugiados rohingyas, abordando las urgentes necesidades del ámbito del Agua, Saneamiento e Higiene para Todos (Servicios WASH) de las comunidades de acogida y de refugiados.

Antes de instalar los paneles solares, las instalaciones sanitarias de la OIM a menudo experimentaron cortes de energía, forzando al personal a depender de generadores ruidosos y contaminantes. Cuando esos generadores se volvieron inadecuados, los refugiados y el personal no tuvieron más opción que la de trabaja exclusivamente en horas del día.

Actualmente, 27 instalaciones de la OIM en Cox’s Bazar están equipadas con sistemas fotovoltaicos (PV) solares, con varias opciones de capacidad que van desde un pico de  1 kilowatt (kWp) a 60 kWp, incluyendo instalaciones sanitarias, Espacios Seguros para Mujeres y Jóvenes, puntos de distribución, oficinas, y redes de provisión de agua.

 Gracias a su sistema de energía solar, la red de suministro de agua en el Campamento 12 proveerá agua a más de 30.000 refugiados. Foto: OIM/Mashrif Abdullah Al

Entre julio y octubre de 2020, cuatro Centros para el Cuidado de la Salud Primaria (PHCC) en varios campamentos rohingyas fueron equipados con sistemas de energía solar que proveen entre 52 y 60 kWp. Con anterioridad, se necesitaban unos 200 dólares por día para el combustible de los generadores diesel que brindaban energía a dos centros de salud. Ahora cada centro es autosuficiente y cuenta con tanques batería que proveen ocho horas de energía de respaldo. Estas instalaciones sanitarias que funcionan las 24 horas los 7 días de la semana brindan servicios médicos vitales a la comunidad de refugiados, incluyendo consultas de pacientes hospitalizados y consultas de pacientes ambulatorios, servicios de salud sexual y reproductiva, ambulancias durante las 24 horas, Apoyo Psicosocial y en materia de Salud Mental, servicios para violencia basada en género, instalaciones de laboratorio y apoyo para COVID-19.

Contar con una fuente de energía confiable ha sido particularmente relevante durante la temporada de calor.  

“El generador no producía energía suficiente, de modo que la temperatura seguía siendo alta dentro de las instalaciones”, observó el Dr. Ashrafuzzaman Shaheen, a cargo de la Instalación Sanitaria en la PHCC de la OIM en el Campamento 3. “Ahora contamos con servicio ininterrumpido de electricidad de modo que podemos usar ventiladores y otros aparatos electrónicos con mayor eficiencia”.

La calidad de los servicios que se les brindan a los refugiados mejoró puesto que la provisión de energía se volvió más confiable, señaló.

“Gracias a la bombas de motor eléctrico conectadas a los paneles solares, ahora podemos bombear agua desde el suelo”, dijo el Dr. Shaheen. “Esto ha mejorado dramáticamente nuestro suministro de agua y nuestras necesidades en materia de saneamiento, lo cual es particularmente importante durante la pandemia de COVID-19”.

Con la instalación de nuevos paneles solares, las desventajas que tiene el uso de un generador también se pudieron eliminar, mejorando el proceso de recuperación del paciente, destacó el médico. “No es adecuado para los pacientes que se están recuperando de enfermedades complicadas que estén expuestos al constante zumbido del generador o al humo que se genera cuando se quema el combustible fósil”.

La planta de reciclado de plásticos cercana al Campamento de Leda está convirtiendo desechos de ese material en bloques con las letras del alfabeto y pizarras para los niños. Foto: OIM /Mashrif Abdullah Al

Las instalaciones sanitarias de la OIM en el Campamento 9 – uno de los cuatro centros que se benefician con los sistemas integrales de energía solar – fueron destruidas en el incendio que asoló los campamentos el 22 de marzo. Las mencionadas instalaciones prestaron servicios a más de 55.000 personas tan sólo en 2020 y su pérdida complicó aún más el desafío de responder a la pandemia de COVID-19.

Los equipos de la OIM están instalando nuevos paneles para el abordaje de las actuales necesidades de contar con energía y planean instalar sistemas de energía solar en 100 clínicas comunitarias en el Distrito de Cox’s Bazar, incluyendo el Hospital del Distrito de Sadar, que es una de las instalaciones sanitarias claves en ese distrito.

Estas mejorías redujeron de manera drástica el uso de combustible fósil, las necesidades de contar con fondos y servicios de mantenimiento, y minimizaron considerablemente las operaciones de la OIM basadas en el uso de carbono. La emisión de CO2 puede ser reducida en 663.71kg a 995.57kg por día (o 242.255.04 kg a 363,382.55 kg por año) gracias a los paneles solares instalados en las cuatro instalaciones sanitarias.

A fin de mejorar las condiciones de vida, de higiene y de saneamiento del campamento, la OIM y su asociado Dushtha Shasthya Kendra (DSK) han puesto en funcionamiento una planta de reciclaje de plásticos en las proximidades del campamento de Leda —el primero de su clase en el área desde abril de 2019. Aproximadamente 25 kg de plástico es procesado cada día en una zona que presta servicios a unas 11.000 personas.

Recientemente la OIM llevó a cabo un estudio de factibilidad para determinar el modo de mejorar y ampliar sus servicios; un sistema de energía solar de 30 kWp será instalado a la brevedad.

Los equipos de la OIM planean instalar paneles solares en el nuevo centro de salud que está siendo construido en el Campamento 9, el cual actualmente está funcionando en una tienda temporal. Foto: OIM/Mashrif Abdullah Al

Para paliar las necesidades cada vez mayores de contar con provisión de agua, la red de provisión de agua en el Campamento 12 fue diseñada para ser impulsada a través de un sistema de energía solar de 60 kWp, lo cual reduce el uso de combustible fósil en una proporción de entre 94.5 litros y 126 litros por día. La red aborda las principales necesidades en materia de suministro de agua de la comunidad y la amenaza a la salud que el pobre saneamiento e higiene plantean, creando de tal modo condiciones más dignas para los refugiados.

“Previamente no teníamos acceso a agua apta para el consumo, de modo que no podíamos bañar a nuestros hijos”, dijo Mahmuda, una de las 30.000 refugiadas que se han visto beneficiadas con la red de suministro de agua. “A menudo ellos sufrían distintas enfermedades. Tras la instalación de la red, nuestros hijos ya no padecen esas enfermedades. Se encuentran saludables y nosotros también. Todo gracias a las canillas que proveen agua corriente a nuestras comunidades”.

Como parte de los trabajos de renovación emprendidos por la OIM, 18 albergues para protegerse de los ciclones en los upazilas (sub-distritos) de Ukhiya y Teknaf contarán también con sistemas de energía solar. La OIM está también planeando mejorar las capacidades de otras instalaciones en lo relativo a energía social, lo cual dependerá de la disponibilidad de fondos.

“Participando muy activamente en el proceso de evitar cada vez más el uso de carbono, la OIM se compromete con salvaguardar la implementación exitosa de soluciones eficientes para el manejo de la energía y de tal modo, poder restaurar el ecosistema”, dijo Manuel Marques Pereira, Jefe de Misión Adjunto de la Misión de la OIM en Bangladesh. “Tales soluciones servirán para que las instalaciones y el personal puedan ir hacia fuentes de combustibles más limpias y a la par asegurar un mejor y más sostenible futuro para los refugiados y las comunidades que los acogen”.

La implementación de los sistemas de energía solar en Cox’s Bazar es posible gracias al apoyo del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Mancomunidad de Naciones (FCDO), de la Agencia Internacional de Cooperación para el Desarrollo de Suecia (SIDA), de la  Oficina de Población, Refugiados y Migración del Departamento de Estados de los Estados Unidos (PRM), de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europea (ECHO), y de la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).

Para más información por favor contactar con Mónica Chiriac, Tel: +880 1880 094 048, Correo electrónico: mchiriac@iom.int.​​​​​​​​​​​​​​