Cali, 9 de Octubre de 2023 – Originaria de Miranda, Venezuela, Nunzia migró hace dos años a Cali, Colombia, junto a su hija de 20 años, impulsada por la esperanza de reunirse con sus dos hijos que ya estaban residiendo en esa ciudad.

“En el momento en el que crucé el río Arauca, en la frontera entre Colombia y Venezuela, tuve una mezcla de emociones: detrás de mi estaba mi país y mi familia, y adelante, había esperanza”, explica.

Inmediatamente después de su feliz reunión con sus hijos en Cali, Nunzia se dio cuenta de que las cosas no estaban saliendo como lo había planificado.

“Llegamos a este lugar con grandes planes – la mayor parte de los integrantes de nuestra familia quería encontrar empleo e incluso habíamos arreglado el alquiler de un apartamento”, recuerda ella. “Desgraciadamente la vida a veces nos juega una mala pasada y no pudimos conservar nuestros empleos. Terminamos en la calle, y ahí fue que mi hija empezó a pasar un mal momento con relación a su salud mental”.

El primer encuentro de Nunzia con el equipo de salud que estaba trabajando con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) tuvo lugar durante un evento educativo en 2021. Ese equipo tuvo un rol crucial en cuanto a ayudar a su hija a que accediera a cuidados de salud mental por medio de la telemedicina, un servicio facilitado a través de un acuerdo con el Hospital de Salud Mental de Antioquía. Mientras tanto, Nunzia estaba trabajando para resolver su situación migratoria y poder acceder al sistema de salud colombiano.

“Después de ese día mi hija recibió su tarjeta nacional para el cuidado de la salud y se ha asegurado su permiso de protección temporal”, dice. “Inicialmente, ella no quería saber nada con los terapeutas, pero luego de conocer al psicólogo del hospital, realmente se acostumbró a ellos”.

Nunzia participa de una actividad interactiva con menores, enseñándoles una variedad de juegos educativos y divertidos. Foto: OIM Colombia

Nunzia concurrió a las citas con los profesionales en apoyo a su hija. Por medio de la OIM conoció a otras mujeres venezolanas que la presentaron a la Red de Salud Comunitaria (CHN), una comunidad de apoyo estrechamente unida que ofrece orientación y capacitación para ayudar a que los compatriotas de Venezuela puedan acceder a servicios esenciales de cuidado de la salud y a accionar para salvaguardar su salud y bienestar.

Nunzia se dio cuenta inmediatamente que este sería el camino que le permitiría provocar un impacto significativo en el mundo. “Conocer a otras personas venezolanas y sumergirme en trabajo comunitario fue una experiencia muy rica”, explica. “Lo que sentí ayudando a otras personas solidificó mi determinación para seguir mi pasión: trabajar para el mejoramiento de nuestras comunidades”.

Hoy Nunzia es una líder prominente en la CHN “Liderando Esperanzas” de Cali, donde ella sigue promoviendo el bienestar psicosocial y de salud mental de personas migrantes y refugiadas y de los integrantes de las comunidades de acogida. .

Defensora de la salud mental y de la solidaridad en la comunidad, Nunzia intenta marcar una diferencia cada día. Foto: OIM Colombia

Desde que se unió a la red “Liderando Esperanzas” en Cali, Nunzia descubrió una comunidad de apoyo que la ha ayudado a integrarse a Colombia y que ha contribuido con su bienestar general. Ella también ha podido fortalecer sus capacidades y sus conocimientos en cuidados de la salud para poder brindar apoyo tanto a personas como a la comunidad como un todo. Nunzia no está sola en este viaje, más de 700 líderes de la CHN actualmente se encuentran trabajando en 18 departamentos en todo el país.

Estos líderes realizan actividades de Información, Educación y Comunicación (IEC) sobre la importancia de la salud mental, cubriendo varias temáticas entre las cuales cabe mencionar factores de protección y de riesgo, identificación y eliminación de mitos y de concepciones erradas acerca de problemáticas y desórdenes de salud mental y la importancia del desarrollo de estrategias impulsadas por la comunidad para su mejoramiento. Estos trabajos han sido diseñados para empoderar a las comunidades, impulsar sus capacidades en materia de salud mental y promover la cooperación con las autoridades sanitarias locales u otras partes interesadas vitales.

“Estoy convencida de que todas las personas deberían estar bien informadas acerca de las cuestiones de salud mental”, dice Nunzia con firmeza. “Son los cimientos para todo: uno está mejor equipado para emprender acciones que no solamente van a servir para prevenir enfermedades físicas, sino que además promoverán una existencia armónica”.

La red de líderes organizó actividades con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, diseminando conocimiento y esperanza en Cali. Foto: OIM Colombia

Cuatro sesiones de capacitación organizadas por la OIM permitieron que más de 500 líderes como Nunzia, pertenecientes a varias redes sanitarias, pudieran aprender más acerca de la temática de la salud mental.

“Aquí en Cali trabajamos en equipo con la Secretaría de Salud para estructurar el evento en torno a tres temas centrales: el pensamiento, el sentimiento y la acción”, explica. “Organizamos sesiones sobre técnicas de respiración y juegos interactivos, y también espacios dedicados especialmente a la participación de los jóvenes en el ámbito de la salud mental, abordar mitos para derribar estigmas, y promover la línea nacional de llamados de emergencia para temas de salud mental”.

Para Nunzia, el proyecto significó un espacio para el aprendizaje y para nutrir su sentido de servicio comunitario.

“Desearía poder replicar esta estrategia cada semana porque necesitamos seguir con el buen trabajo que iniciamos”, dice. “Si cada uno de nosotros hace la parte que le corresponde, podemos provocar un impacto e impulsar cambios positivos. Es muy importante continuar con esta iniciativa, extenderla a las comunidades, escuelas e instituciones, y replicarla con actividades recreativas que sean divertidas", agrega.

En el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, conmemorado el 10 de septiembre, los líderes de las CHN organizaron 31 ferias intersectoriales en los 18 departamentos. Este esfuerzo atrajo la participación de más de 6.000 personas tanto migrantes como miembros de las comunidades de acogida, y fue llevado adelante en coordinación con las autoridades sanitarias y diversas instituciones.

Nunzia y sus colegas recientemente llevaron actividades IEC a una feria sobre salud mental en Cali. Foto: OIM Colombia

La OIM sigue firme en su compromiso de promover acciones que fortalezcan el liderazgo comunitario en salud mental y acceso a servicios de salud mental para las comunidades en situación de vulnerabilidad, en especial personas refugiadas, migrantes e integrantes de las comunidades que los acogen, con el propósito de cubrir la brecha que existe en acceso a cuidados de la salud y en última instancia reducir las desigualdades en la sociedad.

En cuanto a Nunzia, ella conserva toda su pasión por el trabajo comunitario y la promoción de la salud mental. “Me imagino siguiendo con esta colaboración con la red en la ciudad que con mucho afecto yo llamo ‘Brazos Abiertos’, es decir Cali”.

Esta historia fue escrita por Paola Cumbe Guerra, a cargo del Monitoreo de las Comunicaciones en la OIM Colombia.

Las iniciativas de salud mental y psicosocial de la OIM en Colombia son posibles gracias a los generosos aportes de la Oficina de Población, Refugiados y Migración (PRM) del Departamento de Estado de los EE.UU.

SDG 3 - SALUD Y BIENESTAR
SDG 10 - REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES
SDG 17 - ALIANZA PARA LOGRAR LOS OBJETIVOS