Sumy, 3 de julio de 2023 – Frazadas, kombucha, juguetes, aceite, jabón, zapatos. Este conjunto de artículos que aparentemente no guardan relación entre sí, y muchos otros, se encuentran en los estantes de un pequeño negocio en Sumy. Sin embargo hay un hilo común entre todos ellos: el cáñamo industrial*.

Tetiana y Svitlana conducen su negocio en una antigua fábrica de textiles en la zona noreste de Ucrania asolada por la guerra. Desde la producción de frazadas hasta el relleno de juguetes, su equipo usa tejido y relleno de cáñamo para fabricar los artículos que están exhibidos en su negocio.

En el negocio los clientes pueden encontrar productos de cáñamo de varios productores pequeños. Foto: OIM/Alisa Kyrpychova

El equipo está trabajando en una nueva línea de conjuntos de ropa de cama infantil. Foto: OIM/Alisa Kyrpychova

Sumy – donde se encuentra este negocio – es la región de Ucrania con la frontera más extensa con la Federación de Rusia. Los residentes han estado escapando de zonas cercanas a la frontera desde que la guerra comenzó debido a los incesantes y mortales bombardeos. Más de 80.000 personas están desplazadas en la región, y muchas de ellas viven ahora en la ciudad capital de la región.

Si bien la ciudad de Sumy se ha visto directamente menos afectada por la guerra que el resto de la región, puede ser un desafío para las empresas privadas asumir el riesgo de invertir en negocios ubicados a unos 40 kilómetros de la frontera. La economía local ha estado estancada debido al cierre de establecimientos comerciales, los bajos ingresos y la falta de oportunidades laborales.

Pero aun así, a pesar de estos desafíos y los peligros de la región, la producción de cáñamo y la industria derivada de tal producción han estado ganando impulso. La estigmatización está desapareciendo y más ucranianos están listos para optar por este producto sostenible sin siquiera estar enterados de sus raíces tradicionales.

Tres años atrás, Svitlana y Tetiana descubrieron el potencial económico del cáñamo que además es un material ecológico.  Posteriormente, a finales de 2022, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Gobierno de Alemania apoyaron sus aspiraciones de abrir un establecimiento comercial. Las mujeres recibieron un subsidio para negocios que les permitió comprar equipamiento que incluía refrigeradores, tejidos, equipos de TI y otros elementos necesarios para comenzar con las actividades.

La OIM apoya a micro y pequeñas empresas en toda Ucrania para cimentar la recuperación económica. Estas empresas apuntalan la estabilidad económica, la creación de puestos de trabajo, la resiliencia de la comunidad, la diversificación, la innovación y la independencia económica.

“El cultivo del cáñamo está muy subestimado, pero es nuestro tesoro histórico y nacional. Y queremos revivirlo”, señala Tetiana, quien se sintió muy emocionada de poder expandir su equipo de tres integrantes, agregando uno más. En tiempos difíciles es importante la creación y la retención de empleo. La guerra ha llevado al desplazamiento y a la pérdida de puestos de trabajo, haciendo que se vuelva aún más crucial el apoyo a pequeñas empresas como medio de crear nuevas oportunidades de empleo.

La invención de materiales sintéticos, la aparición de movimientos en contra de las drogas, y la subsiguiente prohibición por parte de Naciones Unidas del cannabis en 1961 llevó a la decadencia de la producción del cáñamo en las últimas décadas. Con el descubrimiento de variedades de cáñamos sin narcóticos, la sociedad ha redescubierto la planta como una solución ecológica para los impactos ambientales de la industria textil y a la par se crean puestos de trabajo y se obtienen otros beneficios económicos para Ucrania.

El cáñamo que usan Svitlana y Tetiana es cultivado localmente y cada parte de esta planta ecológica es aprovechada. Los tallos pueden ser transformados en bloques de cáñamo usados en la construcción, con las raíces se fabrica hilo y las semillas se utilizan en la fabricación de aceite, que luego puede convertirse en detergente y jabón. El cáñamo requiere de pocos pesticidas, o directamente no los necesita, y puede usarse para la rotación de cultivos, para fertilizar la tierra o para la absorción de carbono.

Tetiana quiere que esta planta ecológica sea famosa. “Las abuelas ucranianas solían hacer tejidos o toallas con cáñamo”.

Su equipo incluso fabricó una bolsa hecha con hilo de cáñamo de 70 años, parte de una línea de edición limitada que fue creada para celebrar la herencia histórica de la región de Sumy.

El ciclo de producción de su negocio además no desperdicia absolutamente nada, y ese fue uno de los factores que la OIM tuvo en cuenta al momento de seleccionar a quienes tendrían derecho a los subsidios. Con pedazos de tejidos, el equipo confecciona acolchados o mandan  esos retazos a una mujer en Kherson que cose juguetes. El papel reciclado se usa para envolver los artículos.

“La OIM tiene el orgullo de apoyar a las pequeñas empresas en Ucrania. En la región de Sumy, 37 empresas accedieron a subsidios, los cuales las ayudaron a mantenerse a flote pero también a crear nuevas oportunidades laborales para los residentes locales y las personas desplazadas”, dice Michael Newson, Coordinador Sénior de Programas de la OIM Ucrania.  

El cáñamo ha sido cultivado y usado en la industria textil en Ucrania por siglos. Foto: Tetiana Moyseienko

Sigue habiendo todavía cierta estigmatización pública en torno al cáñamo industrial, puesto que el mismo proviene de la misma plata que el cannabis. Así que además de conducir su negocio, Tetiana da charlas públicas y concientiza acerca de los beneficios del cáñamo y sus oportunidades secretas en favor de una economía ambientalista en su región.

En el negocio los clientes pueden encontrar decenas de productos de cáñamo fabricados por el equipo y también por otros pequeños fabricantes de toda Ucrania. Esta cooperación los ayuda a seguir a flote durante los vaivenes económicos.

Las pequeñas empresas juegan un rol vital en cualquier economía y Ucrania no es una excepción a esta regla. En épocas de conflicto, la economía sufre y las pequeñas empresas son especialmente vulnerables a los impactos negativos. Apoyándolas uno ayuda a mantener la estabilidad de la economía y a ofrecer medios de subsistencia para emprendedores, sus empleados y sus familias. Su estabilidad puede llegar a tener un efecto rebote sobre la economía total, ayudando a prevenir futuras crisis.

El apoyo a pequeñas empresas promueve la independencia económica y reduce la dependencia de la asistencia externa. El empoderamiento de los emprendedores y de los propietarios de negocios les permite apoyarse a sí mismos y contribuir con la economía local. Esto puede llegar a tener beneficios a largo plazo por medio de la promoción de la auto-suficiencia y la reducción de la dependencia de la asistencia externa. La OIM trabaja junto a las pequeñas empresas para ayudar a construir un presente y un futuro mejores para Ucrania.

El relleno de cáñamo se usa para almohadas, frazadas y juguetes. Foto: OIM/Alisa Kyrpychova

*El cáñamo industrial no tiene propiedades de intoxicación y es legal en Ucrania.

Esta historia fue escrita por Alisa Kyrpychova y Olivia Headon de la OIM Ucrania.

SDG 5 - IGUALDAD DE GÉNERO
SDG 8 - TRABAJO DECENTE Y CRECIMIENTO ECONÓMICO
SDG 10 - REDUCCIÓN DE LAS DESIGUALDADES