Jóvenes de Wau trabajan en una instalación solar.  Foto: OIM 2021/Aleon Visuals

Wau – Vestidos con mamelucos azules, con picos y palas en sus manos, un grupo de jóvenes hombres y mujeres golpean el piso para cavar un surco largo y angosto. El grupo está trabajando en un lugar en el que funciona un negocio local en Wau, en Western Bahr el Ghazal (Sudán del Sur) en donde realizan estas actividades como parte de una pasantía rentada en instalaciones solares que brindarán energía a las oficinas cercanas.  

Se trata de su primera pasantía y su entusiasmo para poner en la práctica las habilidades adquiridas es más que notorio.

El grupo es la primera cohorte del Proyecto de Asentamiento de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que enseña y desarrolla las capacidades de los y las jóvenes previamente desplazados por el conflicto extendido y que ahora han retornado a sus áreas de residencia en la ciudad de Wau y zonas aledañas.

Jóvenes aprenden a reparar paneles solares como parte de su capacitación. Foto: OIM 2020/Peter Caton

La Unidad de Albergues y Asentamientos de la OIM en sociedad con una ONG local, la Organización para el Desarollo de Capacidades Vocacionales (VOSDO), capacitaron a 30 jóvenes – 15 varones y 15 mujeres – en instalaciones solares, su reparación y mantenimiento, a fin de ayudarlos a crear oportunidades mientras regresan a sus hogares para reconstruir sus vidas.

Cecilia Malik, de veintidós años, es estudiante en la Escuela Secundaria Loyola y es la más joven del grupo, se destaca de inmediato mientras cava con gran entusiasmo. Cada vez que levanta y entierra la pala parecería hacerlo con un ritmo que está repiqueteando en su cabeza. Se maneja como pez en el agua.

Cecilia Malik de veintidós años desea convertirse en ingeniera eléctrica. Foto: OIM 2021/Aleon Visuals

“Yo no sabía nada de electricidad ni tampoco de energía solar antes de acceder a esta capacitación. Cuando estaba en la escuela en Catedral (el Centro Colectivo Catedral, un ex campamento para desplazados internos en Wau) me gustaba la matemática y la ciencia, pero nunca pensé mucho en ellas. La capacitación hizo que surgiera en mí el deseo de convertirme en ingeniera, algo que hasta ahora nunca se me había ocurrido”, dice  Cecilia Malik.

Cecilia es la mayor de ocho hijos, vive con su tío en Bazia Jedid, suburbio en las afueras de Wau en donde cientos de familias fueron forzadas a escapar cuando la violencia estalló en 2016. Su madre y hermanos viven en la aldea.

“Mi madre quería que me quedara en el pueblo para que pudiera terminar el colegio y conseguir un trabajo”, dice.

En las semanas en las que Cecilia diligentemente fue al centro de capacitación, se preocupaba por lo que las personas de su comunidad podrían llegar a decir porque estaba haciendo un trabajo que tradicionalmente estaba reservado a los hombres. Recuerda que la molestaban por usar mameluco.

Como parte del desarrollo comunitario en  Wau, la OIM ofrece fortalecimiento institucional y capacitaciones para los jóvenes. Foto: OIM 2020/Peter Caton

“Yo generalmente guardaba el mameluco en una bolsa plástica y recién me lo ponía cuando llegaba al centro de capacitación para jóvenes”, cuenta Cecilia.

“Me llevó un tiempo hasta que pude tener confianza en lo que estaba aprendiendo y comencé a usar el mameluco camino hacia el centro, no prestaba atención a lo que me decían”, agrega.

Una empresa local que se especializa en instalación solar expresó su interés en contratar a Cecilia cuando la pasantía llegara a su fin.

Cecilia Malik de veintidós años desea convertirse en ingeniera eléctrica. Foto: OIM 2020/Peter Caton

“Me sentía muy feliz cuando escuchaba que querían trabajar conmigo. Usaré el dinero que gane para pagar la escuela y le enviaré el resto a mi madre”, dice Cecilia.

Cuando la capacitación de dos meses llegó a su fin, la OIM le entregó a cada uno de los participantes una caja de herramientas para equiparlos con lo necesario para poder trabajar.

“Espero inspirar a otras chicas para que se animen a unirse a las actividades de la OIM para el desarrollo de capacidades. Sueño con el día en que las calles de Wau estén llenas de luces instaladas por mí y por otras mujeres”, dice Cecilia.

El Proyecto de Asentamientos de la OIM de Sudán del Sur es financiado por el Ministerio de Relaciones Exteriores del Commonwealth y de Desarrollo (FCDO).

Escrito por Liatile Putsoa, Oficial de Prensa de la OIM Sudán del Sur.